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¿Fue Wuhan un MacGuffin?

 

En cine, un MacGuffin es un elemento de la historia (un objeto, una persona o incluso una idea) que motiva a los personajes y mueve la trama, pero en sí mismo no tiene importancia real en la historia. No afecta al desarrollo de los personajes ni al desenlace, solo sirve como catalizador de la acción. El término fue popularizado por Alfred Hitchcock, quien lo usó con maestría en films como Encadenados o 39 escalones.

Ya aquí nos tomamos en su día con sentido del humor toda la trama covidiana, a la que bautizamos como la mariposa de Wuhan. Que un virus saltara de un pangolín (o murciélago, qué más da) a la especie humana en el mercado de una ciudad en la que, justamente, estaba el mayor laboratorio de virología del mundo siempre fue algo que sonaba a Hollywood, y al final se convirtió de hecho en una película distópica en la que todos fuimos incluidos a la fuerza como extras para interpretar el papel de ciudadanos a los que se les conculcan todos sus derechos con la excusa de la salud pública.

Ahora el guion da un giro final abacadabrante, y la CIA reconoce como plausible que el virus saliera de una investigación de ganancia de función pagada por (¡chachán!) los mismísimos Estados Unidos a través de la USAID, una mafia cuyos tentáculos llegan hasta políticos, medios periodísticos, grupos de indignados y hasta el último hombre del tiempo de una tele autonómica española. Todos pagados para sermonearnos a todas horas con la letanía woke del cambio climático, la ideología de género y el "que viene el coronavirus".

Sin embargo, ahora que lo confiesan, resulta más increíble que nunca. Jessica Hockett afirma con razón que es imposible que un virus procedente de China causara picos de mortalidad simultáneos en Madrid, Nueva York o Bérgamo, y habla claramente de que esas gráficas son un fraude, una construcción "ad hoc". Afirma que los datos de mortalidad simplemente se hincharon, nada complicado ya que los registros nunca han funcionado "on line" como se nos hizo creer en aquellos días a través de los telediarios.

Los test diagnósticos daban positivo con zumo de naranja, las pruebas PCR resulta que daban positivas al SARS-CoV-2 en las aguas residuales de Barcelona almacenadas en marzo de 2019, es decir, ¡mucho antes de la presunta fuga del laboratorio!

Con el COVID, como con cualquier película de ciencia ficción, al analizarla fríamente cuando acaba te das cuenta de que nada tenía sentido, pero has estado dos horas boquiabierto tragando todo lo que te echaban por la pantalla. De hecho, el aumento de la mortalidad por todas las causas se produjo con posterioridad, y nadie prestó atención. Eran ya los títulos de crédito y había sueño.

Wuhan era la palabra mágica que se nombraba para entrar en nuestro subconsciente, como la clave de nuestra VISA. Escuchábamos Wuhan y nos daba igual pangolín que cerdo ibérico, nuestra mente era hackeada y nos convertiamos en zombis obedientes.

Pero escucharla ahora ya no funciona. Ya pueden sacar fotos de Fauci en Wuhan con bata blanca rodeado de chinos que yo no me lo creo. Lo que pasó no tuvo lugar en China, sino en nuestras mentes: una manipulación como nunca ni se había podido imaginar, perpetrada a la sociedad mejor preparada (¡ja!) por un grupo de desalmados, con la cooperación de una legión de mercenarios descerebrados. Y todo para vendernos el enésimo bálsamo de Fierabrás...

Chinos, laboratorios, pangolines, aplausos, encierros, tests, pasaportes, inyecciones mágicas... Y ahora la CIA. Hitchcok estaría orgulloso de sus aventajados alumnos. THE END.

Zuckerberg confiesa la censura covidiana en Facebook

 

En el programa "The Joe Rogan Experience", el fundador de Facebook ha contado que la Administración Biden se volvió "la más extrema" en la censura de ciertas publicaciones "cuando estaban tratando de implementar el programa de vacunación"...


Después de habernos tachado de conspiranoicos, y haber bloqueado nuestras opiniones por salirnos del redil de lo políticamente correcto...


...ahora a Mark Zuckerberg parece remorderle la conciencia, y dice que la Administración Biden presionó a Meta para que eliminara información verdadera relacionada con los efectos secundarios de las vacunas:

"Nos presionaron muchísimo para que elimináramos cosas que honestamente eran ciertas. Básicamente nos presionaron y dijeron que cualquier cosa que dijera que las vacunas podrían tener efectos secundarios, debíamos eliminarla. Y yo pensé, bueno, no vamos a hacer eso... Entonces todas estas diferentes agencias y ramas del gobierno básicamente comenzaron a investigar y a perseguir a nuestra empresa. Fue brutal", dijo Zuckerberg a Rogan.

Alguien dijo que la conciencia es el juez más implacacable, porque es la voz de Dios...

A diferencia de Elon Musk, que ha dilapidado parte de su fortuna para devolver la libertad a la red X, Mark Zuckerberg y su Facebook pasarán a la historia por haber sido un brazo ejecutor de la censura y la manipulación y, en definitiva, por haber sido una de las principales armas de la guerra psicológica a la que fuimos sometidos hace 4 años. Una vergüenza. 

Y algunos pagaron con su salud y con vida. Un crimen.

Demasiado tarde, Mark. 


El Mundo se cae del caballo

 


El Diario el Mundo, un insigne representante de los medios de desinformación españoles, recoge las conclusiones del informe de la Cámara de Representantes de USA sobre la pandemia COVID. Y, según el periodista Sergio Collado, una de las reflexiones que hay que hacer es la siguiente: 

"Lo que eran bulos y fake news de muchos de aquellos etiquetados como negacionistas ahora está alineado con los hechos probados. En adelante, como ciudadanos deberíamos escuchar otras voces y otros ámbitos, aunque no concuerden con la narrativa del Estado, de los medios tradicionales, con los verificadores de información, con la mayoría de la sociedad ni con nuestra más arraigada ideología. Y hacerlo, siempre y en todo momento y para cualquier fuente, de manera crítica y distanciada, recordando que la urgencia del miedo es la peor consejera".

¿Es que el bueno de Sergio, cual Saulo de Tarso camino de Damasco, ha visto la luz?

¿Volverá el Mundo a ser un referente de la objetividad en la información? 

De momento, hay que reconocer que es una grieta inesperada en la Matrix. 

Aquí está el texto completo del artículo:


Tribuna Cataluña

La investigación que cambia la pandemia

Illa, ex ministro de Sanidad
Illa, ex ministro de SanidadFoto: Alejandro GarcíaEFE
Actualizado 

Han pasado casi cinco años desde uno de los momentos más traumáticos que como sociedad globalizada nos ha tocado vivir. Y parece que esa experiencia tan funesta de la pandemia por Covid-19 se haya enterrado profundamente. Pasado el problema, mejor olvidar lo terrible: la vida sigue. A estas alturas, nadie quiere nadie quiere nueva información para confesarse como infantil, miedoso, crédulo, cuando no como dueño de una voluntad ligera y manejable.

Bien, esta intro viene a cuento a raíz del informe Revisión posterior a la acción de la Pandemia de COVID-19: Lecciones aprendidas y un camino a seguir, publicado este 2 de diciembre de 2024 por la Cámara de Representantes del Congreso de EE.UU. Durante dos años, el Subcomité Selecto para la Pandemia de Coronavirus ha llevado a cabo la investigación más exhaustiva realizada hasta la fecha: entrevistas y declaraciones de los responsables y gestores, documentos administrativos y farmacéuticos, cartas de investigación y revisión de hasta más de un millón de páginas documentales... que cambian radicalmente el relato que teníamos de la pandemia.

Según este informe de más de 500 páginas, aquí un sucinto listado de algunos conocimientos que debemos actualizar en nuestro disco duro en concordancia a los hechos:

1-El origen más probable del virus Covid-19 fue una fuga del laboratorio de Wuhan, se desbanca el contagio de origen animal y se vuelve así a la primera versión de 2019. Fue y es un virus creado por el hombre, que apunta a un experimento de ganancia de función financiado por EE.UU.

2-La obligatoriedad del uso de mascarillas no provenía de una evidencia científica concluyente para la prevención de la enfermedad. Mientras que el distanciamiento social de "metro y medio", que cerró escuelas y pequeñas empresas en todo el país, fue una medida arbitraria tampoco basaba en la ciencia; para más sorna, el Dr. Fauci testificó que esta medida "simplemente apareció", sin más.

3-Sobre los confinamientos: los encierros domiciliarios prolongados causaron un "daño inconmensurable" no solo a la economía, sino también a la salud mental y física de los ciudadanos con un efecto particularmente negativo en las personas más jóvenes (y especialmente en niñas adolescentes).

4-Contrariamente a lo prometido, la vacuna del Covid-19 no detuvo la propagación ni la transmisión del virus y su aprobación respondió a un plazo arbitrario, a pesar de la advertencia científica de la probabilidad de eventos adversos. Fue una decisión política, no sanitaria, por lo que su obligatoriedad (y el pasaporte sanitario) no estaba respaldada por la ciencia, causando más daño que bien. No se informó adecuadamente sobre las lesiones que originaba y se deterioró la confianza pública en la seguridad de las vacunas. Obligar a ciudadanos sanos pisoteó las libertades individuales y no tuvo en cuenta la libertad médica. Además, la Administración no está siendo eficiente, justa ni transparente con las reclamaciones por las lesiones generadas.

5-Para poder sacar al mercado e implementar la inoculación de la vacuna experimental como único medio de control de la enfermedad, los funcionarios de salud pública participaron en un esfuerzo coordinado para ignorar la inmunidad natural, así como descalificaron otros fármacos eficaces ante la enfermedad.

6-Se ejerció la censura de la información no oficial relativa a la pandemia: los funcionarios de salud pública a menudo desinformaron a través de mensajes conflictivos, reacciones viscerales, demonizaciones (p.e., la fuga de laboratorio o las vacunas). A su vez, la Administración empleó métodos antidemocráticos y probablemente inconstitucionales, incluso presionó a las compañías de redes sociales para censurar contenidos.

7-Ha habido falta de eficacia y transparencia en el uso de fondos de los contribuyentes y de los programas de ayuda creados para abordar la pandemia de coronavirus, habiéndose cometido corrupción, estafas y abuso de forma generalizada.

8-La respuesta de la OMS a la pandemia de Covid-19 fue un "fracaso rotundo", y con su prospectivo y vinculante Tratado de Pandemias puede dañar la soberanía de un país como EE.UU.

El listado de hechos que hay que actualizar podría continuar, quien lo desee puede hincar el diente al informe. Para cerrar el texto de un tema que no debería prescribir, tres reflexiones:

Cabe preguntarse por qué en España a cinco años del año cero no se realiza una investigación y evaluación rigurosa y en profundidad de la gestión de la pandemia al estilo de la EE.UU. Muertes, pánico, recorte de derechos fundamentales, coerción médico-institucional, la situación colectiva de histeria, el miedo, la ansiedad o el qué dirán marcaron actitudes y comportamientos cuyas consecuencias aún hoy se pueden notar en cierta fractura social, en la economía, en el estado mental, en la salud de enfermos por Covid-19 y los vacunados contra Covid-19, en la desconfianza en las instituciones, etc. Más allá de la asunción de responsabilidades, la investigación servirá para corregir errores y marcar aciertos en caso de producirse alguna futura pandemia.

Segunda. Lo que eran bulos y fake news de muchos de aquellos etiquetados como negacionistas ahora está alineado con los hechos probados. En adelante, como ciudadanos deberíamos escuchar otras voces y otros ámbitos, aunque no concuerden con la narrativa del Estado, de los medios tradicionales, con los verificadores de información, con la mayoría de la sociedad ni con nuestra más arraigada ideología. Y hacerlo, siempre y en todo momento y para cualquier fuente, de manera crítica y distanciada, recordando que la urgencia del miedo es la peor consejera.

Pasadas más de dos semanas de la publicación de la investigación y sus resultados por parte del congreso de EE.UU., apenas hay repercusión en los medios de comunicación hegemónicos. Solo en algunos está descrita de pasada, ofreciendo apenas algún punto relevante pero inofensivo para la narrativa oficial. Únicamente medios externos al ecosistema tradicional han ofrecido la información de manera rigurosa y, afortunadamente, aquí también queda un registro. Esta es la tercera reflexión.

A partir de este punto, cada uno seguirá con sus cosas, pero como con el fotograma de El club de la lucha, ya no se podrá dejar de ver en adelante lo que no se ha visto.

Sergio Collado, periodista


Los Amish están más sanos

 

Un estudio publicado en 2020 en el prestigioso BMJ traía una interesante conclusión: 

"Hay una prevalencia sustancialmente menor de diabetes, hipertensión e hipercolesterolemia en los Amish en comparación con los caucásicos no Amish en los EE. UU".


La hipertensión o la hipercolesterolemia no son propiamente enfermedades, sino unos niveles de esos parámetros. En cambio la diabetes es una enfermedad en toda regla: una enfermedad autoinmune. Y la comparativa es elocuente:


Este es el comentario final del autor:

"Se desconocen las razones de estas diferencias de prevalencia, aunque probablemente se relacionen con características distintivas del estilo de vida y la comunidad Amish que pueden proteger la salud cardiometabólica, como los niveles relativamente altos de actividad física y la estructura cohesiva y de apoyo de la comunidad Amish".

Resulta cómico, pero también revelador, citar como posible causa de esos datos tan positivos la "estructura cohesiva de la comunidad" y no mentar "la bicha"...

Sí, vamos a decirlo, los Amish no se vacunan, y no sólo no muestran peor salud que los vacunados, sino que al parecer están mucho más sanos.

"El que tenga oídos para oir, que oiga" (Mateo 11:15).


Los efectos secundarios no existen

 

Esto defiende en Twitter Roman Bystrianyk...

"Una cosa en la que creo firmemente es que no existe nada parecido a un "efecto secundario". 

Todo lo que se introduce en el organismo produce efectos, y punto. Los resultados que el sistema médico considera deseables se etiquetan simplemente como lo que el medicamento "hace", mientras que cualquier cosa negativa se clasifica convenientemente como un "efecto secundario

Al relegar estos resultados adversos a la etiqueta de "efecto secundario", a menudo se los minimiza o, en algunos casos, se los pasa por alto por completoEsta distinción permite restar importancia a las consecuencias dañinas en lugar de reconocerlas plenamente".

Estas ideas están en línea con las que ya expuso el profesor Laporte:

"Lo que nos dice un ensayo clínico que concluye que tal medicamento es eficaz es "Oye, es más probable que esta variable que yo he medido mejore si das el fármaco que no si no lo das o si das un placebo", pero ahí una vez tú decides prescribir el fármaco puede ser que el paciente mejore, puede ser que el paciente ni mejore ni empeore, o puede ser que el paciente presente efectos adversos".

Roman Bystrianyk es coautor junto a Suzanne Humphries del libro Desvaneciendo Ilusiones

 

En él sostienen que la disminución de la mortalidad por enfermedades infecciosas no fue resultado del uso de vacunas ni antibióticos, sino que se debió a mejoras significativas en las condiciones de vida, como:

  • Mejoras en la higiene y el saneamiento, como los sistemas de agua potable y alcantarillado.
  • Mejoras en la alimentación de la población.
  • Mejoras en las condiciones laborales y reducción del hacinamiento en fábricas y ciudades.
  • Mejoras en educación sobre prácticas higiénicas.

Según los autores, estos factores fueron cruciales para la reducción de la mortalidad por enfermedades como el sarampión, la tuberculosis y la difteria, antes de que las vacunas y los antibióticos fueran ampliamente utilizados.

Por salirse del carril cuestionando los consensos científicos establecidos, todos ellos son hoy etiquetados de "negacionistas"...

Pero recordemos que cuando Ignaz Semmelweis, hoy considerado un héroe, propuso a los médicos en 1847 la higiene de manos para prevenir infecciones en los partos, éstos se ofendieron y lo ridiculizaron.

El rechazo inicial a las ideas de Semmelweis, a pesar de la evidencia empírica que las respaldaba, es el origen del término "reflejo de Semmelweis", usado para describir la reacción automática de rechazar nuevas ideas sin examinarlas adecuadamente, especialmente cuando desafían el conocimiento convencional.

Libertad frente a censura

 

En España, la legislación actual establece que la vacunación no es obligatoria, según lo dispuesto en la Ley de Autonomía del Paciente, que garantiza el derecho a decidir sobre los tratamientos médicos, incluida la vacunación. 

Este principio de libertad sanitaria ha sido un tema de debate durante la pandemia de COVID-19, junto con el papel de las plataformas digitales como YouTube o Twitter. La reciente muerte de Susan Wojcicki, ex-CEO de YouTube encargada de moderar contenidos relacionados con temas polémicos como las vacunas, ha generado controversia sobre la influencia de estas grandes plataformas en la difusión de información crítica o contraria a la vacunación.

Tras su adquisición por Elon Musk, Twitter ha resurgido como un espacio más abierto para el debate en un mundo cada vez más digital y polarizado, donde la protección pública y la libertad individual pugnan en difícil equilibrio.

El choque entre la libertad de decisión y el control de la información en las plataformas digitales plantea un dilema sobre los límites de la censura y el derecho a la información, especialmente en temas sensibles como las políticas de salud.

En este blog creemos que la salud de una sociedad se mide por su capacidad para fomentar la libre circulación de ideas. Y sólo cuando cada individuo tiene el derecho de elegir y cuestionar, sin miedo a la censura o la imposición, se construye una comunidad verdaderamente libre.


Judy Mikovits y las vacunas

 

Judy Mikovits

La bioquímica y bióloga molecular Judy Mikovits afirma en su libro Plaga de corrupción científica: "Creo que uno de los mayores problemas de las vacunas es que se cultivan en tejidos animales y no sabemos qué virus y patógenos vuelven a la aguja"...

Mikovits comenta así una investigación de 2018 del laboratorio italiano Corvela sobre la vacuna de GSK Priorix Tetra, en la que se ha encontrado indicios de virus de humanos, aves, monos, ratones y caballos, así como de restos de levaduras y otros microorganismos procedentes del proceso de fabricación.

"Si eliminas el tejido animal, queda el tejido fetal humano abortado, y creo que hay importantes problemas morales y científicos con lo que ocurre a nivel genético cuando se inyecta tejido humano en el torrente sanguíneo. Entonces llegas al tema de los químicos en las vacunas, como el mercurio, el aluminio, el formaldehído, el polisorbato 80, y muchos otros, y comienza a parecerse a un brebaje de bruja que sólo se le daría a los niños en algún cuento de hadas demente".

Judy no elude la polémica. Aquí la ponen a caldo: The New York Times. No parecen entender que en Ciencia lo que hoy es blanco, mañana es negro, y pasado mañana puede ser gris.

Aquí las reseñas de su libro en Amazon: 

«Esta corrupción rampante… esconde deliberadamente al público las verdades científicas que se oponen a los intereses corporativos.» (Luc Montagnier, Nobel de Medicina 2008 por aislar el retrovirus del VIH).

«Lo que este libro nos enseña, más que cualquier otra cosa, es que la ciencia es un juego peligroso. El concepto que la ciencia es exacta e inequívoca, es erróneo. Cuando existen dudas, existe la posibilidad que poderosos intereses destrocen la vida de un científico con integridad para silenciarle. A lo largo del libro, la intriga se entrelaza a la perfección con revelaciones fascinantes sobre la ciencia, aún poco comprendida, detrás del posible papel de los retrovirus, en misteriosas enfermedades debilitantes como el síndrome de fatiga crónica y el autismo.» (Stephanie Seneff, investigadora científica senior del MIT).

«La asombrosa historia de una científica extraordinaria, que descubrió la causa más probable del síndrome de la fatiga crónica, para ser luego objeto de una feroz campaña de encubrimiento y de difamación más absoluta de su persona, por parte de los niveles más altos de la comunidad científica. Una crítica incisiva a lo que está mal hoy en día en la ciencia y, sin embargo, un retrato absolutamente optimista de cómo la ciencia todavía tiene solvencia para encontrar la verdad. Te deja abrumado por los métodos insidiosos, y por quiénes se esconden detrás de la corrupción de la ciencia, pero, al mismo tiempo, es esperanzador para los buscadores de la verdad en la comunidad científica como la Dra. Mikovits, que persevera contra viento y marea.» (J.B. Handley, cofundador de Generation Rescue y autor de Cómo terminar con la epidemia del autismo).

«Un conjunto de revelaciones verdaderamente impactantes sobre la profunda corrupción y criminalidad del complejo médico-industrial. Expone el fraude científico y la descarada deshonestidad intelectual, que ahora caracteriza a los cárteles farmacéuticos, que sacrifican la salud humana en beneficio de los intereses corporativos.» (Mike Adams, Health Ranger y editor the Science.news).

«Este libro es una impactante excursión a través de las mentiras de las grandes finanzas, los grandes gobiernos y las grandes farmacéuticas. Dios bendiga a la Dra. Mikovits por su coraje al compartir esta historia.» (Max Swafford, autor y educador).


Ciencia versus poder, libro en francés de Hélène Banoun

 

Reseña del libro "Ciencia versus poder: lo que la crisis del Covid-19 revela sobre la biopolítica del siglo XXI", con la colaboración de Pryska Ducœurjoly y en colaboración con BonSens.org:

Con la pandemia de Covid-19, hemos entrado repentinamente en la era del “biopoder”, que pretende basarse en “verdades” científicas para imponer medidas liberticidas y totalitarias. ¿Podemos todavía hablar de “ciencia” cuando el debate está censurado, cuando toda crítica está desacreditada, incluso penalizada y condenada al ostracismo?

Lejos del pseudoconsenso fabricado para acallar las voces disidentes, los investigadores independientes se resisten a nuevos dogmas, entre ellos la bióloga Hélène Banoun, quien, con este libro, aborda preguntas cruciales: ¿De dónde viene el virus SARS-CoV-2? ¿Qué sabemos realmente sobre esta enfermedad? ¿Por qué esta determinación de quienes están en el poder de no tratarla? ¿Qué pensar de estas vacunas insuficientemente probadas? ¿Cuáles son las consecuencias de la inyección masiva de ARN mensajero? ¿Por qué tantos efectos secundarios graves? ¿Cómo presagia esta gestión de crisis las futuras? ¿Podemos todavía confiar en las autoridades sanitarias?

La autora nos da respuestas de las que debemos ser conscientes con urgencia, especialmente a medida que continúan los experimentos con virus y el biopoder extiende sus proyectos de vacunación generalizados utilizando terapias genéticas peligrosas, eludiendo reglas básicas de seguridad en nombre de la “ciencia” para enmascarar las ganancias y la codicia.

Un ciudadano informado vale por dos, por lo que Ciencia versus Poder constituye un activo precioso para permanecer alerta ante lo que el biopoder está preparando. Nuestra supervivencia está casi en juego.

Hélène Banoun, farmacéutica-bióloga y ex investigadora del INSERM, es una de las figuras del Consejo Científico Independiente que ha ofrecido numerosos vídeos durante la crisis de la Covid-19 en la plataforma Crowdbunker. Colaboradora habitual del sitio de información médica y científica aimsib.org, también publica artículos sobre el virus y la enfermedad Covid-19 en revistas científicas revisadas por pares como investigadora independiente. Ciencia versus poder es un libro sin concesiones y... sin conflicto de intereses. Esto es cada vez más raro en el lado del... biopoder.


El negacionismo de Miguel Servet

 

Estatua de Miguel Servet en Villanueva de Sijena, Huesca

El sabio de Villanueva de Sijena (Huesca) es el prototipo de negacionista: negó tanto la Santísima Trinidad como el modelo circulatorio sanguíneo vigente desde Galeno. Ahí es nada.

Hijo de un noble infanzón aragonés descendiente de la aldea sobrarbense de Serveto, Miguel Servet no distinguía entre biología, medicina o teología, pues para él todas las disciplinas formaban parte del divino Saber. Por eso incluyó su descubrimiento de la circulación menor de la sangre en Christianismi Restitutio, un libro eminentemente teológico, pues para él la sangre era donde residía el alma.

Como buen negacionista, fue represaliado, y condenado nada menos que a morir en la hoguera. Y quien le condenó no fue la Inquisición, de la que escapó, sino un grupo de los que pretendían haber traído la Reforma al cristianismo: los calvinistas suizos encabezados por el mismísimo Calvino, con los que Servet había confraternizado.

El valor relativo de la Justicia queda aquí patente: el mismo hecho que supuso la condena de muerte para Servet en el siglo XVI es considerado un pensamiento aceptable y nada punible en el siglo XXI. Algo ha cambiado...

Claro que otras ideas y teorías científicas son ahora perseguidas por la misma razón por la que lo fueron las de Servet: no estar de acuerdo con el pensamiento dominante. La censura sigue más viva que nunca.

Pero la Ciencia sin discusión, sin debate, sin crítica, no es Ciencia, es dogma, fanatismo y dictadura. 

Hoy, en este mundo global, Miguel Servet y el libre pensamiento siguen padeciendo.


Repensar el SIDA/Desenmascarar el COVID

 


Tom DiFerdinando, presidente de "Rethinking AIDS", el sitio web crítico con el paradigma VIH/SIDA vigente, está convencido de la existencia de un profundo paralelismo entre el "COVID-19" y el "VIH/SIDA", como expresa en la introducción a la web:

* * *

¡Bienvenidos a Repensar el SIDA!

Estamos en el proceso de transición de Repensar el SIDA a Desenmascarar el Covid y el SIDA (con un nombre provisional de Repensar el SIDA/Desenmascarar el COVID).

¿Por qué repensar Repensar el SIDA?

Repensar el SIDA fue una consecuencia del Grupo original para la Reevaluación Científica de la Hipótesis del VIH/SIDA, una alianza de 32 científicos, médicos y otros investigadores de clase mundial, que más tarde incluiría a tres Premios Nobel y casi tres mil signatarios adicionales.

Lo que nos unió a todos en la década de 1980 fueron las afirmaciones extremadamente cuestionables que médicos y funcionarios de salud pública como Robert Gallo y Anthony Fauci hicieron sobre el VIH y el SIDA.

Nuestro escepticismo fue catalizado en 1987 por un artículo recién publicado por el Dr. Peter Duesberg, que demostraba que los "retrovirus" como el "VIH" no eran patógenos ni cancerígenos y, por lo tanto, no podían estar causando el SIDA, un artículo que la naciente industria del SIDA ignoró públicamente pero temía en privado.

El primer paso del Grupo, operando como estaban bajo la premisa de  que su oposición estaba jugando con las mismas reglas, fue publicar una llamada de atención; una solicitud a la comunidad científica para una reevaluación independiente de lo que en su opinión era simplemente una hipótesis errónea: a saber, que un supuesto retrovirus "VIH" (el "Virus de la Inmunodeficiencia Humana") era la causa de un supuesto síndrome "SIDA" (el "Síndrome de Inmuno-Deficiencia Adquirida").

Resumieron su preocupación en solo cuatro  frases :

El público en general cree ampliamente que un retrovirus llamado VIH causa el grupo de enfermedades llamadas SIDA. Muchos científicos bioquímicos ahora cuestionan esta hipótesis. Proponemos que un grupo independiente adecuado realice una reevaluación exhaustiva de la evidencia existente a favor y en contra de esta hipótesis. Proponemos además que se elaboren y realicen estudios epidemiológicos críticos.

El Grupo envió este breve párrafo a Nature, Science, The Lancet y The New England Journal of Medicine, cuatro importantes publicaciones científicas y médicas en las que los miembros habían publicado artículos muchas veces antes.

Pero esta vez, ¡silencio! Nadie publicaría la convocatoria. No importaba que estuviera respaldado por un grupo de 32 signatarios legítimos, acreditados y muy estimados.

Entonces, ¿por qué no pudieron publicarlo?

Simple. Fue porque el principal funcionario de Salud Pública en ese momento, el Dr. Anthony Fauci, tenía ese tipo de poder de veto incluso en ese entonces. Como representante de la industria de vacunas en toda regla que trabajaba para lo que ahora sabemos que es un frente de la industria de vacunas en toda regla (NIAID, CDC y FDA), Fauci era, como lo es ahora, un poderoso cortafuegos contra el disenso y el escrutinio científico genuino, es decir, un verdadero enemigo tanto de la libertad científica como de la Primera Enmienda. ¿Crees que estamos exagerando? Robert F. Kennedy Jr. nos hizo el favor de documentarlo todo meticulosamente en un solo lugar.

El hecho es que nuestras sospechas originales eran correctas: no había evidencia científica creíble para respaldar la afirmación de que el "VIH" causó el "SIDA", y 35 años después todavía  no hay  ninguna evidencia. Eso puede ser impactante de escuchar, pero es verdad.

Han pasado rápidamente casi cuarenta años hasta el "COVID-19", y ¿con qué nos encontramos? Las mismas tácticas de miedo, las mismas contradicciones, las mismas predicciones erróneas, las mismas pruebas falsas, el mismo enfoque de tratamiento mortal, todo esto pero más global, más coordinado e incluso más socialmente destructivo. ¿Y el general al frente de la carga? Anthony Fauci.

Una función central del nuevo Repensar el SIDA/Desenmascarar al COVID es exponer, para que todos la vean, esta profunda relación entre "COVID-19" y "VIH/SIDA". Como los "disidentes del SIDA" originales, estamos excepcionalmente equipados para la tarea.

Pero esta vez es diferente.

En la década de 1980, nos sentimos científicamente obligados a darles a Fauci y otros el beneficio de la duda, es decir, asumir que él y los defensores de la hipótesis del VIH/SIDA simplemente cometieron un gran error científico. Sin embargo, el hecho de que con el "COVID-19" hayan cometido exactamente el mismo error, pero en una escala mil veces mayor, significa que ni "VIH/SIDA" ni "Coronavirus/COVID" fueron errores; ambos eran dispositivos de marketing altamente organizados y totalmente premeditados.

El objetivo de la ciencia es la verdad. El objetivo del marketing es la venta. El "VIH/SIDA" y el "Coronavirus/COVID" no fueron descubiertos; fueron vendidos, principalmente por miedo y mentiras por omisión. Su función era garantizar lucrativos contratos gubernamentales para los proyectos de la industria de medicamentos y vacunas de Fauci. ¡Es así de simple!

Desafortunadamente para el resto de nosotros, resulta que los esfuerzos de Fauci también están vinculados a proyectos aún más grandes en el Foro Económico Mundial y la Organización Mundial de la Salud. Por esa razón, el "COVID" se ha desplazado aún más del ámbito del marketing médico al ámbito de la ingeniería social. En esencia, hemos sido posicionados para una ventapreparados para un golpe. (Más sobre eso más adelante).

Otra diferencia con "COVID-19" es que, si bien el trabajo de muchos de los primeros disidentes del SIDA fue catalizado por el destacado trabajo científico y el liderazgo espiritual del Dr. Peter Duesberg, la ronda actual de "COVID" está siendo catalizada y llevada aún más lejos, aunque de una manera muy diferente.

Esta vez es el destacado trabajo de otro de los signatarios originales del Grupo, la Dra. Eleni Padadopulos-Eleopulos. Como líder del Grupo de Perth, su trabajo, realizado simultáneamente con el trabajo del Dr. Duesberg pero independientemente del mismo, también afirmó que el "VIH" no podía causar el SIDA. Pero no porque el "VIH" fuera inofensivo. Era porque nadie había probado que realmente  existiera un "VIH". Y todavía no lo han hecho. Hasta el día de hoy, nadie ha seguido el protocolo estándar de aislamiento y purificación viral mediante el cual se prueba la existencia de una entidad nueva e independiente, el "VIH". Si no hay "VIH", entonces no hay "proteínas del VIH", ni "ARN del VIH", ni "anticuerpos del VIH" ni "prueba del VIH".

El Dr. Stefan Lanka ha dado a este problema aún más contexto al señalar críticamente las fallas fatales en los cimientos de la ciencia de la virología en sí misma: el verdadero talón de Aquiles científico en todas las afirmaciones sobre el "SIDA infeccioso" y el "COVID infeccioso". Entonces, el fraude es más profundo de lo que uno podría pensar. (Más sobre eso más adelante también).

El arma más popular hoy en día utilizada por los enemigos de la verdad para silenciar a las personas que señalan tantos hechos y contradicciones interminables, es la afirmación de que están "siguiendo la ciencia". Es el arma más nueva para enfrentar a las personas entre sí y distraerlas de los verdaderos sociópatas que les hicieron pelear entre sí en primer lugar. ¡Y es tan fácil demostrar que la afirmación es falsa!

Una piedra angular de la ciencia es invitar a la disidencia; adoptar puntos de vista contrarios y falsar la propia hipótesis. Cuando los líderes gubernamentales, escondiéndose detrás de la bandera  de la "ciencia", piden a las grandes tecnológicas que censuren y eliminen a quienes dicen cosas contrarias a los dictados de los CDC, la FDA o Anthony Fauci y Bill Gates, y luego las grandes tecnológicas cumplen y se jactan abiertamente de su cumplimiento, esto no es ciencia. Esto es tiranía. Así que la próxima vez que escuche a los Jefes de Estado o a cualquier otra persona afirmar: "Estamos siguiendo la ciencia", siéntase seguro de decirles que están mintiendo, porque no se puede "seguir la ciencia" y ser un defensor de la censura al mismo tiempo.

Para finalizar, y para obtener una mejor visión general de los cambios en los nuevos objetivos, alcance y función de RA/UCA, lea la introducción a  COVID: The New AIDS, la conferencia de septiembre de 2020 producida por uno de nuestros afiliados. Y luego aquí, encontrará un análisis que invita a la reflexión sobre cómo es que una estafa de la magnitud de COVID podría haber ganado terreno y arraigado en la psique de un pueblo supuestamente libre -un pueblo que luchará hasta la muerte para proteger sus libertades frente a un fascista abierto, pero que se doblegará, cederá, cumplirá y entregará gustosamente esas mismas libertades al fascista encubierto.

Próximamente también podrá visitar nuestro nuevo sitio web. Nos centraremos en la relación SIDA-COVID, sus implicaciones sociales, económicas y médicas, y los problemas con los fundamentos científicos de la virología. Para simplificar, destacaremos tres elefantes principales en el salón covidiano:

1) El "virus in silico".

2) Los efectos potencialmente mortales de los confinamientos.

3) El gran experimento de la industria de "vacunas" ARNm a la que la Humanidad ha aceptado someterse acríticamente.

Una vez  que comprenda el significado y las consecuencias de estas tres cosas, tendrá una comprensión bastante sólida de lo que  realmente  ha estado sucediendo, por qué ha estado sucediendo, quién ha estado haciendo que suceda y hacia dónde se supone que debe ir.

Finalmente, debemos mencionar otro elefante en el salón covidiano que merece una mención especial. Ese es el impacto negativo a largo plazo profundamente devastador que la industria farmacéutica/de vacunas ha tenido en la salud y el bienestar del público en general durante los últimos cien años; especialmente bajo el liderazgo de Anthony Fauci. Como señala elocuentemente Kennedy, el trabajo de Fauci era determinar las causas y las medidas preventivas para las enfermedades crónicas e infecciosas en los EE. UU. Estas enfermedades no solo aumentaron dramáticamente bajo el liderazgo de Fauci: ¡las enfermedades crónicas entre los niños solo en 1984  al comienzo de su mandato eran del 6%, y para 2006 estaban en el 54%! - logró convertir las instituciones federales de salud y seguridad en incubadoras de la industria de vacunas y medicamentos".

¿Cuándo  va a terminar y quién lo va a detener? Lo más notable de la salud pública es que es la única disciplina, y Fauci la única figura pública, que puede presumir de cincuenta años de fracaso abyecto y constante, y aún así reclamar "éxito" y obtener miles de millones de dólares anuales en fondos de los contribuyentes. Queremos acabar con la mística del Funcionario de Salud Pública que protege este comportamiento inconcebible y revertir la tendencia profundamente arraigada del público en general de apoyarlo y permitirlo sin críticas.

Al igual que lidiar con cualquier matón destructivo, la camarilla del SIDA/COVID y la maquinaria global a la que está conectada se nutre no solo de nuestra ignorancia, sino, lo que es más importante, de nuestro conformismo. Con condones, mascarillas, distanciamiento social e inyecciones experimentales, confinamientos, cierre de negocios, pasaportes de vacunas y mandatos abiertos, todo para promover el cambio de marca de "gripe", hemos permitido que un estado central se responsabilice de nuestra salud y nuestro sistema inmunológico. Nuestro conformismo y la entrega voluntaria de la responsabilidad sobre nuestros cuerpos, nuestra salud y nuestras libertades personales es el auténtico virus que está destruyendo el tejido de nuestra sociedad cada vez menos libre.

 * * *

Fuente original: https://rethinkingaids.com/index.php/introduction  


Adiós a Eleni Papadopulos



Ha muerto Eleni Papadopulos-Eleopulos, uno de los iconos del negacionismo VIH/SIDA, que defendió hasta la muerte la falta de pruebas concluyentes sobre la misma existencia del VIH, y por tanto de su implicación como causa del SIDA...

Un buen resumen de su pensamiento se muestra en https://guardiansalud.cl/eleni-papadopulos-eleopulos-vih-nunca-ha-aislado-su-existencia-no-se-puede-probar/:

Por Paulina Pizarro, escritora independiente.

El SIDA es considerado una enfermedad devastadora y mortal. Desde que en 1984 se anunció el descubrimiento del virus VIH y se le asignó la responsabilidad de causar SIDA, la comunidad mundial se volcó a la lucha contra el VIH, tal como lo establece la OMS (Organización Mundial de la Salud) y los CDC (Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades).

Sin embargo, lo que para una parte de la comunidad científica está resuelto, para otra no lo está. Es más, hay muchas preguntas o interrogantes sin respuesta y a medida que pasan los años, estas “incomodidades” científicas, o preguntas sin resolver, permanecen así. Una de esas interrogantes es ¿por qué aún nadie ha aislado el virus con el mismo método que se usa para aislar otros virus? Dicho de otra forma: ¿dónde está la prueba de que el VIH existe?

Muchos pensarían “es tan simple como buscar en google o en alguna revista científica para encontrar miles de imágenes del virus y cómo infecta otras células”. Y quizás al ver estas imágenes quedaríamos tranquilos, porque nosotros simples mortales no estamos en condiciones de cuestionar lo que publican las revistas médicas. Sin embargo, sigue existiendo un grupo de científicos que han escrito muchos reportes y han hecho estudios para replicar los resultados, llegando siempre a la misma conclusión: aún no existen pruebas concluyentes de que el VIH exista.

Uno de ellos es la biofísica griego-australiana Eleni Papadopulos-Eleopulos, licenciada en física nuclear por la Universidad de Bucarest, quien se desempeña como técnico biofísico en el Royal Perth Hospital de Australia y es miembro del Grupo Perth (grupo que lleva más de 30 años debatiendo la existencia del VIH*). Para ella, no hay ninguna prueba de que el VIH exista realmente. Es más, afirma que no hay ninguna prueba del aislamiento de un retrovirus como partícula estable independiente, en la sangre fresca o en tejidos sin cultivar de ningún ser humano, con o sin SIDA. Y a medida de que pasan los años, estas pruebas todavía no existen.

Aclaración

La existencia del SIDA no está en duda en este artículo. Es más, es un hecho demostrado que siempre ha existido y siempre existirá la inmunodeficiencia como resultado de un conjunto de causas, tales como uso y abuso de drogas, proliferación de enfermedades de transmisión sexual, mala nutrición y condiciones sanitarias, etc., (algo prevalente entre ciertas comunidades de EE.UU. a principios de los años 80), lo que propicia el aumento brusco de enfermedades como la neumonía por pneumocystis carini y el sarcoma de Kaposi. Esto está documentado desde hace mucho antes que se inventara la palabra SIDA. Otra cosa muy diferente es decir que el SIDA es causado por un virus, y que este virus es el VIH. Esta es la aseveración que genera la controversia.

Breve historia del descubrimiento del VIH

En la década de los 70, en Estados Unidos, el Presidente Richard Nixon había iniciado la guerra contra el cáncer y todos los esfuerzos estaban puestos en encontrar causas virales para este. Robert Gallo, virólogo con alto cargo en el Instituto Nacional del Cáncer, estuvo durante muchos años en la investigación del papel de los virus en el cáncer. Al resultar infructuosa tal investigación, Gallo siguió en su afán de encontrar virus donde fuera, hasta ver en el SIDA su oportunidad. Así, aprovechando la investigación no probada del virólogo Luc Montagnier publicada en 1983, en 1984, junto a la secretaria en salud de ese momento, se apresuró a declarar públicamente que ese virus “probablemente” era la causa del SIDA.

Luego en la revista Science, Gallo publicó fotos del “virus”, que no era otro que el supuesto virus de Montagnier, y la avalancha mediática comenzó. El VIH que causa SIDA había nacido, aunque la investigación nunca estuvo completa.

Científicamente hablando…

En palabras de Eleni Papadopulos, “El VIH nunca ha sido aislado, por lo tanto su existencia no se puede probar”. Ni menos se puede afirmar que cause el SIDA (ni la baja de linfocitos CD4 o T4, ni todo ese cuento, que solo muestra un estado pasajero del cuerpo). Para comenzar a entender esto, lo más básico es saber qué es un virus:

Un virus es una partícula que necesita de una célula para replicarse. Se compone de una cadena proteica alrededor de un pedazo de ARN o ADN, y carece de la maquinaria necesaria para replicarse, por eso necesita entrar a las células.

Ahora, se dice que el VIH es un retrovirus. “Los retrovirus son partículas increíblemente diminutas, casi esféricas, con diámetros de alrededor de cien nanómetros. Millones de retrovirus caben cómodamente en la cabeza de un alfiler. Los retrovirus tienen un envoltura externa cubierta con nódulos y un núcleo central que consiste en algunas proteínas y ARN”, explica Eleni. Los biólogos desde hace tiempo creen que la síntesis proteica va desde ADN al ARN. Esto es lo normal. Los retrovirus hacen este proceso a la inversa. Es decir desde el ARN al ADN, proceso que es posible mediante una enzima catalizadora  llamada transcriptasa inversa (RT, por sus siglas en inglés).

Para saber si hemos descubierto un virus (o retrovirus), debemos seguir un protocolo muy claro, establecido por el Instituto Pasteur en 1973. Primero, cultivar células y encontrar una partícula que se crea es un virus. En segundo lugar, se tiene que aislar esa partícula, para poder romperla y analizarla adecuadamente y fotografiarla. Luego, hay que demostrar que la partícula puede hacer copias fieles de sí misma. En otras palabras, que se puede replicar.

¿Qué vemos entonces en las fotos que se han publicado del VIH?

Montagnier y Gallo hicieron una prueba llamada bandeo por gradiente de densidad, pero no publicaron ninguna foto con el microscopio de electrones. Sin embargo, eso no importó para llamarlo ‘VIH puro’. Lo que publicaron fueron en realidad imágenes de algunas partículas que ellos afirman son retrovirus y VIH. Pero las fotografías no prueban que las partículas sean un virus y la existencia de VIH no fue probada usando el método estándar. Las micrografías de electrones de Montagnier y Gallo y todas las imágenes de microscopio publicadas hasta la fecha son cultivos de células no purificadas”, explica Papadopulos.

En una entrevista a Montagnier en 1997 por Djamel Tahi, Montagnier reconoce esto y dice “¡Lo repito, no lo hemos aislado!”, y cuando se le preguntó si Gallo purificó el “VIH”, respondió: “No creo que lo haya hecho”. (1)

En 2001 Djamel Tahi también entrevistó a Jeanne-Claude Chermann, el segundo autor del artículo de Montagnier de 1983. Cuando se le preguntó cómo obtuvieron el ARN del VIH, respondió: “Del virus, que habíamos concentrado y purificado”. Cuando se le preguntó por qué no publicaron fotografías de su VIH purificado respondió: “Porque no era importante”. (2)

Las primeras y únicas fotografías EM del “VIH” supuestamente purificado fueron publicadas en 1997. En ese año se publicaron dos estudios que incluían las primeras fotografías al microscopio electrónico del “VIH purificado”, uno llevado a cabo por un grupo norteamericano, cuyo autor principal fue Julián Bess, y el otro por un grupo franco-alemán, cuyo autor principal fue Pablo Gluschankof. Los autores de ambos estudios afirmaron que su material “purificado” contenía algunas partículas que tenían la apariencia de retrovirus y que en realidad eran partículas del VIH. Pero admitieron que su material contenía predominantemente partículas que no eran retrovirus, sino que eran “partículas de membrana en gemación que con frecuencia se denominan micro vesículas”, a las cuales denominaron “virus falso”.

Eleni, ¿por qué, a pesar de todo lo que nos ha explicado, casi todos los científicos y médicos del mundo parecen estar extremadamente cómodos con la misma evidencia que a otros les cuesta tanto aceptar?

El problema no es aceptar la evidencia, sino cómo la evidencia es interpretada. La forma que lo veo es esta: La mayoría de los científicos y doctores que creen en el VIH y que el VIH causa el SIDA, lo hacen porque aceptan la interpretación de una minoría relativa de expertos. Es totalmente poco realista esperar que todas las personas que trabajan en el SIDA analicen la data al grado en que nosotros lo hemos hecho. Respecto a los expertos del VIH, yo no sé porqué ellos interpretan la evidencia de esa forma. Solo puedo especular. Quizás es porque las imágenes son muy poderosas. Hay imágenes que contienen partículas que se parecen a un virus y hay RT (transcriptasa inversa) en los mismos cultivos que las partículas. Es posible mentalmente conectar partículas, RT y proteínas y los anticuerpos que reaccionan con las proteínas, y convertir esto en evidencia para la existencia de un retrovirus. Especialmente para un retrovirólogo. Supongo que ese es todo el problema”, concluye.

Según el Grupo Perth, los expertos en VIH/SIDA no han probado:

1. La existencia de un retrovirus único y adquirido exógenamente: “VIH”.

2. Que las pruebas de anticuerpos “VIH” sean específicas para detectar la infección con “VIH”.

3. La teoría del SIDA por “VIH”, es decir, que el “VIH” causa inmunodeficiencia adquirida (destrucción de linfocitos T4), y que esto último lleva al desarrollo del síndrome clínico llamado SIDA.

4. Que el “genoma VIH” (ARN o ADN), origina una partícula infecciosa retroviral única, adquirida de forma exógena.

5. Que el VIH/SIDA es infeccioso, ya sea por sangre, productos sanguíneos o relaciones sexuales.

6. Que existe la transmisión entre madre e hijo del retrovirus “VIH” ni que pueda ser inhibido con el uso de los medicamentos antirretrovirales AZT o nevirapina.


El Grupo Perth ha argumentado:

1. La imposibilidad de que los hemofílicos adquieran “VIH” después de recibir transfusiones.

2. Que el SIDA y todo el fenómeno inferido como “VIH” es provocado por cambios en el redox celular producto de la naturaleza oxidativa de sustancias y exposiciones que son comunes para todos los grupos de riesgo para el SIDA, y también para las células usadas en el “cultivo” y el “aislamiento” del “VIH”.

3. Que el SIDA no se propagará más allá de sus grupos de riesgo originales.

Que la cesación de la exposición a agentes oxidantes y/o el uso de antioxidantes mejorará el pronóstico de pacientes de SIDA.

Que los datos farmacológicos prueban que el AZT no puede matar el “VIH”, y que el AZT es tóxico para todas las células, pudiendo ser, de hecho, causante de algunos casos de SIDA.

Referencias

  1. Texto de la entrevista grabada en video que se llevó a cabo en el Instituto Pasteur en Julio de 1997www.theperthgroup.com/TRANSLATIONS/dtlmSpanish.pdf

  2. Comunicación personal de D. Tahi: Entrevista privada con el Profesor Jean-Claude Chermann, Centro de Investigaciones de Luminy, Marsella, Francia- Abril de 2001. (dtahi@terraincognita.fr)

Fuentes:

www.theperthgroup.com/whatargued.html

www.primitivism.com/hiv-interview.htm

http://science.sciencemag.org/content/224/4648/500

http://superandoelsida.ning.com/profiles/blogs/sida-un-mito-que-se-derrumba-m

www.sciencedirect.com/science/article/pii/0163725892900522

www.theperthgroup.com/TRANSLATIONS/dtlmepSpanish.pdf

www.cdc.gov/hiv/spanish/basics/whatishiv.html

www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC4172096/

Artículo basado en varias entrevistas hechas a Eleni Papadopulos-Eleopulos, entre 1997 y 2016, por parte de distintos medios (incluyendo la revista Continuum y el periódico El Guardián de la Salud).

(Publicado originalmente en El Guardián de la Salud, en la edición 152, en su versión impresa)

Eleni es protagonista en este documental: SIDA/VIH: ¿Existe o es un virus nuevo del Emperador?