Mostrando entradas con la etiqueta COVID-19. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta COVID-19. Mostrar todas las entradas

¿Fue Wuhan un MacGuffin?

 

En cine, un MacGuffin es un elemento de la historia (un objeto, una persona o incluso una idea) que motiva a los personajes y mueve la trama, pero en sí mismo no tiene importancia real en la historia. No afecta al desarrollo de los personajes ni al desenlace, solo sirve como catalizador de la acción. El término fue popularizado por Alfred Hitchcock, quien lo usó con maestría en films como Encadenados o 39 escalones.

Ya aquí nos tomamos en su día con sentido del humor toda la trama covidiana, a la que bautizamos como la mariposa de Wuhan. Que un virus saltara de un pangolín (o murciélago, qué más da) a la especie humana en el mercado de una ciudad en la que, justamente, estaba el mayor laboratorio de virología del mundo siempre fue algo que sonaba a Hollywood, y al final se convirtió de hecho en una película distópica en la que todos fuimos incluidos a la fuerza como extras para interpretar el papel de ciudadanos a los que se les conculcan todos sus derechos con la excusa de la salud pública.

Ahora el guion da un giro final abacadabrante, y la CIA reconoce como plausible que el virus saliera de una investigación de ganancia de función pagada por (¡chachán!) los mismísimos Estados Unidos a través de la USAID, una mafia cuyos tentáculos llegan hasta políticos, medios periodísticos, grupos de indignados y hasta el último hombre del tiempo de una tele autonómica española. Todos pagados para sermonearnos a todas horas con la letanía woke del cambio climático, la ideología de género y el "que viene el coronavirus".

Sin embargo, ahora que lo confiesan, resulta más increíble que nunca. Jessica Hockett afirma con razón que es imposible que un virus procedente de China causara picos de mortalidad simultáneos en Madrid, Nueva York o Bérgamo, y habla claramente de que esas gráficas son un fraude, una construcción "ad hoc". Afirma que los datos de mortalidad simplemente se hincharon, nada complicado ya que los registros nunca han funcionado "on line" como se nos hizo creer en aquellos días a través de los telediarios.

Los test diagnósticos daban positivo con zumo de naranja, las pruebas PCR resulta que daban positivas al SARS-CoV-2 en las aguas residuales de Barcelona almacenadas en marzo de 2019, es decir, ¡mucho antes de la presunta fuga del laboratorio!

Con el COVID, como con cualquier película de ciencia ficción, al analizarla fríamente cuando acaba te das cuenta de que nada tenía sentido, pero has estado dos horas boquiabierto tragando todo lo que te echaban por la pantalla. De hecho, el aumento de la mortalidad por todas las causas se produjo con posterioridad, y nadie prestó atención. Eran ya los títulos de crédito y había sueño.

Wuhan era la palabra mágica que se nombraba para entrar en nuestro subconsciente, como la clave de nuestra VISA. Escuchábamos Wuhan y nos daba igual pangolín que cerdo ibérico, nuestra mente era hackeada y nos convertiamos en zombis obedientes.

Pero escucharla ahora ya no funciona. Ya pueden sacar fotos de Fauci en Wuhan con bata blanca rodeado de chinos que yo no me lo creo. Lo que pasó no tuvo lugar en China, sino en nuestras mentes: una manipulación como nunca ni se había podido imaginar, perpetrada a la sociedad mejor preparada (¡ja!) por un grupo de desalmados, con la cooperación de una legión de mercenarios descerebrados. Y todo para vendernos el enésimo bálsamo de Fierabrás...

Chinos, laboratorios, pangolines, aplausos, encierros, tests, pasaportes, inyecciones mágicas... Y ahora la CIA. Hitchcok estaría orgulloso de sus aventajados alumnos. THE END.

El Mundo se cae del caballo

 


El Diario el Mundo, un insigne representante de los medios de desinformación españoles, recoge las conclusiones del informe de la Cámara de Representantes de USA sobre la pandemia COVID. Y, según el periodista Sergio Collado, una de las reflexiones que hay que hacer es la siguiente: 

"Lo que eran bulos y fake news de muchos de aquellos etiquetados como negacionistas ahora está alineado con los hechos probados. En adelante, como ciudadanos deberíamos escuchar otras voces y otros ámbitos, aunque no concuerden con la narrativa del Estado, de los medios tradicionales, con los verificadores de información, con la mayoría de la sociedad ni con nuestra más arraigada ideología. Y hacerlo, siempre y en todo momento y para cualquier fuente, de manera crítica y distanciada, recordando que la urgencia del miedo es la peor consejera".

¿Es que el bueno de Sergio, cual Saulo de Tarso camino de Damasco, ha visto la luz?

¿Volverá el Mundo a ser un referente de la objetividad en la información? 

De momento, hay que reconocer que es una grieta inesperada en la Matrix. 

Aquí está el texto completo del artículo:


Tribuna Cataluña

La investigación que cambia la pandemia

Illa, ex ministro de Sanidad
Illa, ex ministro de SanidadFoto: Alejandro GarcíaEFE
Actualizado 

Han pasado casi cinco años desde uno de los momentos más traumáticos que como sociedad globalizada nos ha tocado vivir. Y parece que esa experiencia tan funesta de la pandemia por Covid-19 se haya enterrado profundamente. Pasado el problema, mejor olvidar lo terrible: la vida sigue. A estas alturas, nadie quiere nadie quiere nueva información para confesarse como infantil, miedoso, crédulo, cuando no como dueño de una voluntad ligera y manejable.

Bien, esta intro viene a cuento a raíz del informe Revisión posterior a la acción de la Pandemia de COVID-19: Lecciones aprendidas y un camino a seguir, publicado este 2 de diciembre de 2024 por la Cámara de Representantes del Congreso de EE.UU. Durante dos años, el Subcomité Selecto para la Pandemia de Coronavirus ha llevado a cabo la investigación más exhaustiva realizada hasta la fecha: entrevistas y declaraciones de los responsables y gestores, documentos administrativos y farmacéuticos, cartas de investigación y revisión de hasta más de un millón de páginas documentales... que cambian radicalmente el relato que teníamos de la pandemia.

Según este informe de más de 500 páginas, aquí un sucinto listado de algunos conocimientos que debemos actualizar en nuestro disco duro en concordancia a los hechos:

1-El origen más probable del virus Covid-19 fue una fuga del laboratorio de Wuhan, se desbanca el contagio de origen animal y se vuelve así a la primera versión de 2019. Fue y es un virus creado por el hombre, que apunta a un experimento de ganancia de función financiado por EE.UU.

2-La obligatoriedad del uso de mascarillas no provenía de una evidencia científica concluyente para la prevención de la enfermedad. Mientras que el distanciamiento social de "metro y medio", que cerró escuelas y pequeñas empresas en todo el país, fue una medida arbitraria tampoco basaba en la ciencia; para más sorna, el Dr. Fauci testificó que esta medida "simplemente apareció", sin más.

3-Sobre los confinamientos: los encierros domiciliarios prolongados causaron un "daño inconmensurable" no solo a la economía, sino también a la salud mental y física de los ciudadanos con un efecto particularmente negativo en las personas más jóvenes (y especialmente en niñas adolescentes).

4-Contrariamente a lo prometido, la vacuna del Covid-19 no detuvo la propagación ni la transmisión del virus y su aprobación respondió a un plazo arbitrario, a pesar de la advertencia científica de la probabilidad de eventos adversos. Fue una decisión política, no sanitaria, por lo que su obligatoriedad (y el pasaporte sanitario) no estaba respaldada por la ciencia, causando más daño que bien. No se informó adecuadamente sobre las lesiones que originaba y se deterioró la confianza pública en la seguridad de las vacunas. Obligar a ciudadanos sanos pisoteó las libertades individuales y no tuvo en cuenta la libertad médica. Además, la Administración no está siendo eficiente, justa ni transparente con las reclamaciones por las lesiones generadas.

5-Para poder sacar al mercado e implementar la inoculación de la vacuna experimental como único medio de control de la enfermedad, los funcionarios de salud pública participaron en un esfuerzo coordinado para ignorar la inmunidad natural, así como descalificaron otros fármacos eficaces ante la enfermedad.

6-Se ejerció la censura de la información no oficial relativa a la pandemia: los funcionarios de salud pública a menudo desinformaron a través de mensajes conflictivos, reacciones viscerales, demonizaciones (p.e., la fuga de laboratorio o las vacunas). A su vez, la Administración empleó métodos antidemocráticos y probablemente inconstitucionales, incluso presionó a las compañías de redes sociales para censurar contenidos.

7-Ha habido falta de eficacia y transparencia en el uso de fondos de los contribuyentes y de los programas de ayuda creados para abordar la pandemia de coronavirus, habiéndose cometido corrupción, estafas y abuso de forma generalizada.

8-La respuesta de la OMS a la pandemia de Covid-19 fue un "fracaso rotundo", y con su prospectivo y vinculante Tratado de Pandemias puede dañar la soberanía de un país como EE.UU.

El listado de hechos que hay que actualizar podría continuar, quien lo desee puede hincar el diente al informe. Para cerrar el texto de un tema que no debería prescribir, tres reflexiones:

Cabe preguntarse por qué en España a cinco años del año cero no se realiza una investigación y evaluación rigurosa y en profundidad de la gestión de la pandemia al estilo de la EE.UU. Muertes, pánico, recorte de derechos fundamentales, coerción médico-institucional, la situación colectiva de histeria, el miedo, la ansiedad o el qué dirán marcaron actitudes y comportamientos cuyas consecuencias aún hoy se pueden notar en cierta fractura social, en la economía, en el estado mental, en la salud de enfermos por Covid-19 y los vacunados contra Covid-19, en la desconfianza en las instituciones, etc. Más allá de la asunción de responsabilidades, la investigación servirá para corregir errores y marcar aciertos en caso de producirse alguna futura pandemia.

Segunda. Lo que eran bulos y fake news de muchos de aquellos etiquetados como negacionistas ahora está alineado con los hechos probados. En adelante, como ciudadanos deberíamos escuchar otras voces y otros ámbitos, aunque no concuerden con la narrativa del Estado, de los medios tradicionales, con los verificadores de información, con la mayoría de la sociedad ni con nuestra más arraigada ideología. Y hacerlo, siempre y en todo momento y para cualquier fuente, de manera crítica y distanciada, recordando que la urgencia del miedo es la peor consejera.

Pasadas más de dos semanas de la publicación de la investigación y sus resultados por parte del congreso de EE.UU., apenas hay repercusión en los medios de comunicación hegemónicos. Solo en algunos está descrita de pasada, ofreciendo apenas algún punto relevante pero inofensivo para la narrativa oficial. Únicamente medios externos al ecosistema tradicional han ofrecido la información de manera rigurosa y, afortunadamente, aquí también queda un registro. Esta es la tercera reflexión.

A partir de este punto, cada uno seguirá con sus cosas, pero como con el fotograma de El club de la lucha, ya no se podrá dejar de ver en adelante lo que no se ha visto.

Sergio Collado, periodista


La "tormenta de citoquinas" amaina

 

El equipo de investigación del italiano Meroni desmonta en un artículo uno de los mantras del COVID-19: la en otro tiempo famosa "tormenta de citoquinas" no es la causa principal de la gravedad, sino una consecuencia del verdadero factor crucial: la activación del complemento. 

El sistema del complemento es una parte fundamental del sistema inmunitario innato del cuerpo humano. Se activa en respuesta a diversos patógenos, incluidos varios virus, pero también es el mecanismo subyacente en muchas reacciones adversas infusionales que ocurren en hospitales de día con la administración de fármacos biotecnológicos que contienen polisorbato 80. Esta coincidencia sugiere que nuestro sistema inmune reacciona ante este emulsionante sintético como si fuera un virus, produciendo anticuerpos para defenderse en un contacto posterior: los anticuerpos anti-PEG.

Volviendo al artículo, en él se explica de forma clara y concisa el proceso de la enfermedad covidiana, algo que debemos al trabajo pionero de otros investigadores transalpinos:

"La enfermedad por coronavirus 2019 (COVID-19) muestra una presentación bimodal con la primera fase caracterizada por síntomas similares a los de la gripe y la segunda asociada con neumonía y daño multiorgánico..."

Aquí hablamos en su día de una fase infecciosa y otra fase inmunitaria. Siguen ellos:

"El resultado clínico final es heterogéneo. Si bien la mayoría de los pacientes presentan una enfermedad leve o moderada de las vías respiratorias superiores que no requiere hospitalización, algunos desarrollan una enfermedad grave y un síndrome de dificultad respiratoria aguda (SDRA) potencialmente mortal. 

Estas complicaciones se deben en gran medida a la desregulación inmune con una respuesta hiperinflamatoria y protrombótica (inmunotrombosis) desencadenada por el virus SARS-CoV-2 y sostenida por diferentes mecanismos patogénicos".

Es decir, el coronavirus es el desencadenante, que no es lo mismo que el causante exclusivo, como se nos vendió al principio. Es un hecho que el COVID grave afectó sobre todo a personas mayores, la mayoría de las cuales había recicibido una vacuna de la gripe con polisorbato unos meses antes. Según nuestra comprensión de la química, es posible que en una parte de ellos los altos niveles de anticuerpos anti-PEG preparados como munición contra los polisorbatos reaccionaran con los coronavirus, que contienen en su superficie estructuras químicas similares, y se generara una reacción inmune cruzada de tipo pseudoalergia con activación del complemento (CARPA):

Es decir, algo similar a una reacción infusional, sólo que esta vez no acontecía en el hospital de día, con todos los medios a mano, sino en la casa del abuelo o en la residencia. 

El tratamiento del COVID-19 grave ha ido también evolucionando, abandonándose progresivamente los caros tratamientos antivirales en favor del fármaco que ha demostrado mayor eficacia, y que en su día sonaba casi a chiste: la Dexametasona, un clásico y barato corticoide antiinflamatorio y antialérgico.

Los corticoides son también los fármacos que usamos cuando surge una reacción adversa infusional en el hospital de día. Más coincidencias.


COVID-19: Voluntarios que no se reinfectan


La revista Lancet acaba de publicar un estudio en el que a voluntarios sanos del Reino Unido de entre 18 y 30 años con infección previa por SARS-CoV-2, con o sin vacunación, se les inoculó SARS-CoV-2 por vía intranasal en dosis aumentadas gradualmente.

Después de ser inoculados, los voluntarios fueron puestos en cuarentena durante 14 días y monitoreados de cerca. El objetivo era encontrar una dosis capaz de infectar al 50% de los voluntarios con el virus...

Lo sorprendente es que a pesar de aumentar la dosis a 100.000 veces la cantidad inicial, los investigadores NO PUDIERON infectar de manera confiable a NINGUNO de los voluntarios con una infección sostenida por SARS-CoV-2, tan sólo con infecciones transitorias.

Los voluntarios con infección previa por COVID-19 demostraron una potente inmunidad protectora contra la reinfección. Es decir, que la INMUNIDAD NATURAL es ALTAMENTE POTENTE.

¿Qué sentido tienen entonces vacunar de COVID a quien ya lo pasó...?

Hay, además, otra posible conclusión: que la vía nasofaríngea no sea la vía principal de entrada de los coronavirus, sino que lo sería la vía ocular. Algo conocido hace ya tiempo.


COVID-19: Inmunidad cruzada en África

 

Según un interesante estudio realizado en el Centre International de Référence Chantal BIYA de Camerún y publicado en la Revista Frontiers, en ese país había inmunidad preexistente previa al COVID-19. 

En el artículo se destaca lo siguiente:

"Sorprendentemente, de la carga global general de COVID-19, una pequeña proporción de casos se reportó en África. El 22 de noviembre de 2022, se notificaron 12.697.321 casos, lo que indica el 1,97% de la carga mundial, y sugiere una gravedad mucho menor de la enfermedad".

"Hasta donde sabemos, no hay evidencia que explique claramente la baja gravedad de la COVID-19 en África, un continente que tiene el sistema de salud y las infraestructuras más débiles".

"Nuestro estudio demuestra la circulación de anticuerpos contra el SARS-CoV-2 en Camerún antes del brote de la enfermedad en 2019. Esto respalda firmemente la hipótesis de una posible inmunidad cruzada durante la pandemia. Esto también podría estar justificado por un contacto previo con otros coronavirus que comparten perfiles antigénicos comunes, que podrían ser HKU1, NL63, OC43 o 229E, si bien la circulación de estos coronavirus específicos nunca se había descrito en África Central antes del brote de COVID-19".

Para poner en contexto las cifras que cita el estudio, acudiendo a la base de datos de ourworldindata.org nos encontramos el siguiente mapa mundial relativo a los datos acumulados de muertes por COVID-19 en esa fecha de noviembre de 2022:


Y para la misma fecha, encontramos que los datos de vacunación con al menos una dosis de vacuna anti-COVID-19 eran los siguientes:

Vemos que, salvo en Asia meridional, en el resto del mundo prácticamente coinciden los países con más porcentaje de muertes por COVID-19 con los que más proporción de vacunados tenían a esa fecha. Es decir, que a mayor tasa de vacunación no había menos enfermedad y muertes, sino más. Es algo que ya vimos aquí para el caso de Nigeria, y que parece cumplirse en las 4/5 partes del mundo.

Otro dato curioso que muestra el estudio es que esta inmunidad preexistente frente al COVID-19 en Camerún parece similar entre los participantes infectados por el VIH y los no infectados. ¿Qué dirán los virólogos...?

En temas de salud, muchas previsiones se realizan basándose en algoritmos matemáticos cargados según conviene al diseñador del estudio. Luego, la realidad no tiene nada que ver con lo previsto, pero ¡quién se acuerda!

Algo parecido sucede con las previsiones del clima...


¿Lecciones aprendidas del SARS-CoV?

 

Hablar de un SARS-CoV-2 implica que hubo una vez un primer SARS-CoV al que, como al papa Francisco, no se le puso número porque entonces no se sabía si habría un segundo. 

SARS-CoV fue el nombre que recibió el nuevo coronavirus al que se identificó como responsable del brote del SARS (síndrome respiratorio agudo grave) que se produjo en 2002-2003 y afectó casi exclusivamente a Asia. El alemán Christian Drosten fue el primero en publicar una secuenciación del genoma de aquel virus, una especie de "ensayo" para lo que ocurriría en 2020, donde repitió jugada.

Christian Drosten

Lo cierto es que también entonces hubo campaña mediática y se fabricaron vacunas, pero el resultado en la experimentación animal no fue el esperado, y al final todo se fue diluyendo. Años después, a primeros de 2019, se publicó un trabajo con los resultados de vacunar con un virus vaccinia Ankara (MVA) modificado que codificaba la glicoproteína S del SARS-CoV (ADS-MVA) de longitud completa a monos macacos rhesus. El inesperado resultado es que los monos vacunados presentaban mayores lesiones pulmonares agudas fatales causadas por el SARS que los no vacunados... 

La conclusión del estudio es que la causa de la lesión pulmonar aguda del SARS en los monos vacunados era una disfunción del sistema inmunológico que ocurría al desarrollar anticuerpos IgG contra la proteína Spike (S-IgG) antes de eliminar el virus.

El artículo relata que antes de generarse anticuerpos S-IgG, los síntomas de la enfermedad del SARS eran leves porque los macrófagos alveolares realizaban funciones tanto inflamatorias como curativas, lo que evitaba lesiones pulmonares graves. 

Por contra, al desarrollar los macacos anticuerpos S-IgG, a pesar de reducirse notablemente los títulos de virus, los anticuerpos se unían a la proteína Spike del SARS-CoV formando complejos inmunológicos que activaban los receptores Fc en los macrófagos alveolares, que no solo los volvían inflamatorios, sino que también aumentaban la producción de IL-8 (interleucina 8) y MCP1 (proteína quimiotáctica de monocitos 1), lo que atraía aún más macrófagos inflamatorios a los pulmones, provocando así las lesiones pulmonares graves.

En términos coloquiales, para los monos resultó peor el remedio que la enfermedad. Según el artículo, se trataría de un mecanismo previamente no reconocido que subyacería a la lesión pulmonar aguda mediada por virus. 

Dado que el artículo se publicó en 2019, en 2020 parecía lógico preguntarse si ese patrón de lesión pulmonar aguda inducida por los anticuerpos S-IgG contra la proteína Spike del SARS-CoV en los monos rhesus sería extrapolable a los humanos y al SARS-CoV-2...

Y así lo hizo el Dr. Lyons-Weiler, quien ante el desarrollo de vacunas diseñadas para inundar al paciente con esos mismos anticuerpos, advirtió de un posible riesgo de "cebado patógeno" que sería totalmente contraproducente. A la vista está que no se le hizo caso.

Pero entonces, ¿qué sucedió con la experimentación animal previa a la salida de las vacunas para el SARS-CoV-2, tanto de ARNm como de vector de adenovirus...?

Revisando sus fichas técnicas nos encontramos con que sólo se publicaron experimentos realizados en ratas y conejos, pero no en monos...

La experimentación con monos se fue al limbo.


Nuevos datos sobre COVID-19 e inmunidad natural


En este trabajo publicado en el Lancet, la infección natural previa se asoció con una menor incidencia de infección por SARS-CoV-2 que la vacunación primaria con cualquiera de las 2 vacunas de ARNm, independientemente de la variante: 

La inmunidad natural es, por tanto, superior a la que se alcanza artificialmente mediante los productos de ARNm o cualquier otro, hecho que constituye el axioma principal de la Inmunología. 

De hecho, la OMS ya no recomienda los refuerzos generalizados. Pasemos página.


Mike Yeadon: Why I don’t believe there ever was a Covid virus

 



El Dr. Mike Yeadon tiene una licenciatura en Bioquímica y Toxicología y un doctorado basado en investigaciones en Farmacología respiratoria. Ha pasado más de 30 años liderando la investigación de nuevos medicamentos en algunas de las compañías farmacéuticas más grandes del mundo, y dejó Pfizer en 2011 como vicepresidente y científico jefe de Alergias y Enfermedades Respiratorias. Ese era el puesto de investigación de mayor rango en este campo en Pfizer. Desde que dejó Pfizer, el Dr. Yeadon fundó su propia empresa de biotecnología, Ziarco, que fue vendida a la compañía farmacéutica más grande del mundo, Novartis, en 2017.

Traducción procedente del diario online The Conservative Woman:

https://www.conservativewoman.co.uk/why-i-dont-believe-there-ever-was-a-covid-virus/

Me he sentido cada vez más frustrado por la forma en que se controla el debate sobre el tema de los orígenes del supuesto virus nuevo, SARS-CoV-2, y he llegado a no creer que alguna vez haya estado en circulación, causando enfermedades y muertes a gran escala. Preocupantemente, casi nadie contemplará esta posibilidad, a pesar de que la biología molecular es la disciplina en la que es más fácil hacer trampa. Eso es porque realmente no se puede hacer sin computadoras, y la secuenciación requiere algoritmos complejos y, lo que es más importante, suposiciones. Ajustando algoritmos y suposiciones, puede alterar enormemente las conclusiones.

Esto plantea la pregunta de por qué hay tanto énfasis en la tormenta mediática en torno a Fauci, Wuhan y un posible escape del laboratorio. Después de todo, los "perpetradores" tienen un control significativo sobre los medios. No hay periodismo independiente en la actualidad. No es que necesiten avergonzar al establishment. Les digo a los lectores que han elegido hacerlo.

Entonces, ¿a quién me refiero con "ellos" y "los perpetradores"? Hay una serie de candidatos que compiten por este puesto, con sus cómplices de las compañías farmacéuticas, varios de los cuales están nombrados en la excelente serie de cinco partes de Paula Jardine para TCW, Anatomy of the sinister Covid  project. En lo alto de la lista está el Foro Económico Mundial "habilitante" y sus muchos acólitos políticos, incluidos Justin Trudeau y Jacinda Ardern.

Pero eso no responde a la pregunta de por qué se están enfocando en la génesis del virus. Desde mi punto de vista, están haciendo todo lo posible para asegurarse de que consideres este evento exactamente como ellos quieren que lo hagas. Específicamente, que  había  un virus novedoso.

No soy el único que lo creía al comienzo de la "pandemia", pero con el tiempo he visto evidencia suficiente para poner en duda esa idea. Además, cuando se considera como parte de un  golpe de estado global, me he puesto en la posición de los perpetradores ocultos más importantes. En una sesión de preguntas y respuestas, aprenderían que el efecto de un nuevo patógeno liberado no se puede predecir con precisión. Podría quemarse rápidamente. O podría resultar mucho más letal de lo que esperaban, demoliendo civilizaciones avanzadas. Afirmo que esos altos responsables de la toma de decisiones concluirían que este riesgo natural es intolerable para ellos. Anhelan el control total, y la amplia gama de posibles resultados de una liberación deliberada va en contra de este plan de acción: "No, no vamos a hacer esto. Vuelva con un plan con una incertidumbre muy reducida sobre los resultados".

La alternativa que creo que han usado es agregar una mentira más a la gran pila de mentiras que ha rodeado todo este asunto. Esta mentira es que alguna vez ha estado en circulación un nuevo virus respiratorio que, de manera crucial, causó enfermedades y muertes a gran escala. De hecho, no lo ha hecho.

En cambio, se nos ha dicho que había este patógeno novedoso y aterrador y aumentó la pornografía del miedo que induce el estrés a 11, y la mantuvo allí. Esto encaja con el engaño sobre secuencias genéticas, protocolos de prueba de PCR (sondas, cebadores, condiciones de amplificación y recocido, ciclos), ignorando materiales genéticos contaminantes no solo de fuentes virales y humanas, sino también de fuentes bacterianas y fúngicas. ¿Por qué, por ejemplo, necesitaban insertar las varillas de muestreo directamente en nuestros senos paranasales? ¿Fue para maximizar las secuencias genéticas no humanas?

Observe la evidencia blanda de que nuestros líderes políticos y culturales, incluida la difunta Reina, estaban felices de conocerse y saludarse sin pruebas, máscaras o distanciamiento social. No tenían miedo. En el escenario anterior, algunas personas habrían sabido que no había ningún peligro nuevo en su entorno. Si realmente hubiera un patógeno letal acechando la tierra, no creo que hubieran tenido el coraje o la necesidad de actuar con indiferencia y arriesgarse a exponerse al virus.

Lo más convincente para mí son los datos de mortalidad por todas las causas (ACM) de EE. UU. por estado, sexo, edad y fecha de ocurrencia, según lo analizado por Denis Rancourt y colegas. El patrón de aumento de ACM es inconsistente con la presencia de un nuevo virus respiratorio como causa principal.

Si no me equivoco al afirmar que no había un virus novedoso, ¡qué genialidad fue pretender que lo había! Ahora solo quieren  que consideres cómo este '"virus asesino" llegó a la población humana. ¿Fue una emergencia natural (ya sabes, un murciélago salvaje mordió a un pangolín y este terminó vendiéndose en un mercado húmedo en Wuhan) o fue creado con arrogancia por un investigador chino, habilitado en el camino por un investigador de la Universidad de Carolina del Norte financiada por Fauci, juntos haciendo una carrera final en torno a una pausa presidencial en tal trabajo? Luego está la pregunta de si la llegada del virus al público en general se debió a un descuido y una fuga de laboratorio, o si alguien lo propagó deliberadamente.

También debo señalar que los perpetradores tienen un control hermético de los medios de comunicación a través de un dominio absoluto del gobierno y las grandes tecnologías documentado en parte aquí, aquí y aquí. Por eso les ha resultado tan fácil censurar a gente como yo. Si una historia aparece en varias cadenas de televisión, es porque les parece bien o porque se planteó activamente. No será genuino. Nunca dicen la verdad. No creo que hayan dicho la verdad desde que comenzó este golpe y probablemente mucho antes. La mayoría de los llamados periodistas han perdido de vista lo que alguna vez fue la verdad.

Creo que los perpetradores (que podrían ser todos o cualquiera de Gates, Fauci, Farrar, Vallance, CEPI, EcoHealth Alliance, DARPA y muchos otros) plantearon la controversia sobre los orígenes del SARS-CoV-2  por un poco de vergüenza del sistema. Fue un pequeño precio para persuadir a la mayoría de nosotros de que seguramente debe haber un virus nuevo cuando no lo hay. (Y se han salido con la suya hasta la fecha). 

Tengo colegas que no creen que lo que nos han dicho (es decir, que un virus ha sido construido experimentalmente) sea incluso posible tecnológicamente. No tengo los antecedentes para evaluar esa idea. Pero el resto encaja para mí como ninguna otra explicación.

Hasta este punto, una ex ejecutiva de la industria farmacéutica Sasha Latypova, hablando con Robert F Kennedy Jr en su podcast del jueves pasado, 16 de marzo, describe la amplia evidencia de los contratos y relaciones que existían antes de la era Covid. Se firmaron contratos por miles de millones de dólares en febrero de 2020. No solo nunca se produciría la producción requerida (desde el principio, firmar un compromiso tan grande es ridículo), sino que no se puede hacer. Estimó que se requería aproximadamente un kilogramo de ADN. No hay tanto ADN de grado medicinal en el planeta en ningún momento. Esto se debe a que es difícil de hacer, muy costoso, totalmente personalizado y difícil de almacenar durante períodos prolongados. Además, las cantidades de cualquier secuencia de ADN específica requerida y almacenada por los proveedores comerciales serían miligramos o quizás gramos de un tirón. Por lo tanto, siempre fue completamente inviable, independientemente de cuánto dinero se invirtiera en el problema.

En consecuencia, los hechos no respaldan otra conclusión que la de que se trata de un gran crimen, ampliamente planificado. En sí mismo, eso descarta la aparición natural de un patógeno, a menos que ocurra la providencia divina. Lógicamente nos quedamos con una filtración o, como digo, una mentira más un PsyOp. Lo primero puede o no ser posible, pero lo que no es discutible es que algo como esto podría hacerse y es probable que funcione sin problemas, con un patógeno real. Casi cualquier resultado, excepto el que se supone que se desea, es probable si se libera un patógeno. No puedo llegar a otra conclusión más que es falso. 

Para terminar, no estoy diciendo que la gente no estuviera enferma o que no muriera en grandes cantidades. Sólo discuto sobre las causas de las enfermedades y las muertes. Las personas se enfermaron y algunas murieron por todas las causas preexistentes, amplificadas por el miedo, lo que resultó en inmunosupresión y luego en una serie de acciones repugnantes. Tenga en cuenta incluso la superposición oficial de signos y síntomas de "Covid-19" y enfermedades existentes. En particular, redujeron las recetas de antibióticos en los EE. UU. en un 50 por ciento durante 2020. Se aseguraron de que un gran número de ancianos frágiles recibieran ventilación mecánica, un procedimiento que, en tales sujetos, está casi contraindicado. A algunos se les administró remdesivir, que es un veneno para los riñones. En las residencias se les daba midazolam y morfina, medicamentos depresores respiratorios que en combinación están casi contraindicados en pacientes con dificultades respiratorias. Si se usa, se requiere una estrecha vigilancia, generalmente sistemas de alarma automatizados conectados a la monitorización cardiorrespiratoria vital, incluida la monitorización de gases en sangre con la punta de los dedos. Eso no sucedió en los hogares de ancianos.

Creo que la razón principal de las mentiras sobre el nuevo virus es un deseo de previsibilidad y control total, con la intención claramente articulada de transformar la sociedad; comenzando por desmantelar el sistema financiero a través de bloqueos y licencias, mientras que el objetivo práctico inmediato del bloqueo era proporcionar el causus belli para inyectar a tantas personas como fuera posible con materiales diseñados no para inducir inmunidad, sino para exigir la repetición de la inoculación, para causar lesiones y muerte, y para controlar la libertad de movimiento. Estoy seguro de que están bastante contentos con inyectar al menos una aguja a 6.000.000.000 de personas.

Tenga en cuenta que, aunque se estima que entre 10 y 15 millones han muerto con "vacunas" venenosas, estas son las primeras de muchas inyecciones de ARNm por venir. Los indicios son que se han anticipado formas de obligarlo a aceptar diez más, porque esa es la cantidad de dosis que su gobierno ha acordado comprar. ¿Comprando qué? Bueno, ya se ha planteado que todas las vacunas existentes deben reformatearse como tipos de ARNm. Si esto sucede, no creo que nadie que se inyecte diez veces más pueda escapar de la muerte o de enfermedades graves que limitan la vida. Inducir a su cuerpo a fabricar proteínas no propias inducirá axiomáticamente un ataque autoinmune por parte de su propio cuerpo. Su enfermedad estará relacionada con el destino de la dosis inyectada y, por supuesto, con la consistencia de ese producto inyectado. Han sido horriblemente erráticos hasta ahora. No es seguro que alguna vez se hubieran podido fabricar y lanzar si hubieran estado sujetos a los requisitos de calidad habituales y no se les hubieran otorgado autorizaciones de "uso de emergencia". Por supuesto, como ahora sabemos, los reguladores jugaron un papel importante más allá de mentirle al ejército estadounidense, la organización que hizo los pedidos originales de "vacunas" y estableció todas las condiciones contractuales para empresas como Moderna y Pfizer.

Los pollos están volviendo a casa para dormir en este momento en el sistema bancario.

Como siempre digo, no puedo saber mucho con certeza. No tengo copia del guión de este, el mayor crimen de la historia. Pero, sea lo que sea el Covid en realidad, no creo que lo que se llamaba gripe desapareciera convenientemente a principios de 2020. Es otra mentira. Es lo que hacen. Es todo lo que hacen.

A aquellos que sienten que no todo está bien pero no están dispuestos a dar el salto psicológico al mundo diabólico en el que creo que vivimos ahora, les señalo la asimetría del riesgo. Si sigue la narrativa oficial y tengo razón, usted y sus hijos perderán todas sus libertades y probablemente sus vidas. Si crees lo que digo y me equivoco, se reirán de ti. Estas opciones no están levemente equilibradas. Un actor racional debería dejar de creer lo que nos dicen. No es una posición segura mantener el consejo y la cabeza gacha. Es lo más peligroso que podrías hacer.


Artículos anteriores de Mike Yeadon en The Conservative Woman:

https://www.conservativewoman.co.uk/author/drmikeyeadon/


¿Desapareció la gripe en 2021?


En el sistema de vigilancia de la gripe de la OMS podemos obtener la evolución anual de los casos de gripe:



Resulta llamativo el hueco observado en la gráfica de la gripe para el año 2021, algo para lo que no hay precedentes ni retrocediendo más de una década: 


Surge la duda: ¿Estarán reflejando estas gráficas lo que ocurrió en realidad...?

Centrarnos obsesivamente en algo puede llevar a alejarnos de la relidad que nos rodea. El llamado "efecto observador" hace referencia a la influencia que tiene el foco de la observación sobre los resultados de un experimento...

¿Pudo la intensa atención y preocupación por la pandemia de COVID-19 en 2021 afectar a la búsqueda y detección de casos de gripe, llevando a una una sobrestimación de los casos de COVID-19 y a una subestimación de los de gripe, es decir a un efecto observador...? 

Es posible, porque hay que tener en cuenta también que en los estudios de prevalencia de enfermedades infecciosas como la gripe, el proceso de detección y reporte de casos es totalmente dependiente de la sensibilidad y especificidad de los tests diagnósticos. Los nuevos tests ahora disponibles se publicitan indicando que distinguen bien entre los coronavirus y los virus de la gripe. ¿Acaso no lo hacían los tests anteriores...?

Ambos factores podrían explicar la gráfica. Como diría Descartes, "dudo, luego existo".


¿Hubo exceso de mortalidad en abril de 2020 en todos los países europeos?

La respuesta es NO.

Según Euromomo, el gran pico de exceso de mortalidad ocurrido en marzo-abril de 2020 en España tuvo su paralelismo en Francia, Italia, Inglaterra, Bélgica, Holanda, Suecia y Suiza:

Pero no tuvo lugar en otros muchos países europeos como Austria, Chipre, Dinamarca, Estonia, Finlandia, Alemania, Grecia, Hungría, Israel, Malta, Portugal o Eslovenia:

Ya Teresa Forcades lo señaló para el caso de España y nuestra vecina Portugal: "En Portugal no hubo exceso de mortalidad, lo que indica que el exceso de mortalidad en España no fue por el virus"

Dado que parece ilógico pensar que los virus respeten las fronteras, las diferencias deben estar en otros aspectos, y uno de ellos podría ser el estado inmunológico de la población. Así, se ha publicado en Cataluña un estudio cuyo objetivo era analizar si los pacientes con COVID-19 podrían haberse beneficiado de la vacunación antigripal en la primera ola, con el impactante resultado de que fallecieron por COVID 6 personas vacunadas previamente de la gripe por cada persona fallecida no vacunada. Una proporción de 6 a 1. Un beneficio aparentemente "negativo".

¿Sería esto extrapolable al resto de España y esos otros países...? 

Habrá que esperar a ver si se publican más estudios.


Estudio catalán sobre vacuna antigripal y COVID ratifica los resultados del Informe Barbastro (actualizado)

 



"Nos propusimos analizar si los pacientes con COVID-19 podrían haberse beneficiado de la vacunación antigripal". Este era el objetivo de un estudio de cohortes sobre la 1ª ola del COVID en Cataluña dirigido por M. Giner, que finalmente concluye:

"No pudimos encontrar un papel protector de la inmunidad conferida por la vacuna contra la gripe en los resultados de la infección por COVID-19, ya que el riesgo de complicaciones por COVID-19 fue mayor en los vacunados que en los no vacunados".

¡Claro que no pudieron encontrar un papel protector de la vacuna antigripal, porque los resultados del estudio dicen que lo que ocurrió fue todo lo contrario! Estos son los datos crudos "sin cocinar":

  • Fallecidos por COVID-19  NO vacunados de la gripe:    1.899
  • Fallecidos por COVID-19  SI vacunados de la gripe:    11.835

Es decir, el estudio revela que en Cataluña ¡fallecieron por COVID 6 veces más personas vacunadas de la gripe que no vacunadas!

A simple vista, estos datos resultan tan llamativos como lo fueron los del Informe Barbastro, sólo que este es un estudio muchísimo más amplio, ya que incluye a toda la población de Cataluña.

Los datos en bruto habría que ajustarlos según la tasa de vacunación antigripal por franjas de edad. En lugar de eso, la autora realiza un ajuste estadístico que asigna a los fallecidos, la mayoría personas mayores, la media de edad y comorbilidades del total del grupo de los no vacunados, que era heterogéneo pues realmente incluía gente más joven y con menos comorbilidades (según se ve en su tabla 1), y tras el ajuste concluye que murieron 1,3 vacunados por cada 1 no vacunado. Ya eso parecería indicar que, efectivamente, la vacuna no tuvo precisamente un papel protector...

Pero la realidad es que según la GUIA TÈCNICA PER A LA CAMPANYA DE VACUNACIÓ ANTIGRIPAL ESTACIONAL 2019 Campanya 2019-2020 Programa de vacunacions Agència de Salut Pública de Catalunya, la cobertura vacunal de la gripe de la temporada anterior, la 2018-2019, fue del 51% en los mayores de 65 años, y según el Comité asesor de Vacunas de la AEP la cobertura de la vacunación antigripal en mayores de 65 años de la temporada 2019-2020 fue aún más baja.

Es decir, que la tasa de vacunación antigripal en mayores de 65 años de la temporada 2019-2020 no superó en Cataluña el 50%. Por tanto tenemos los siguientes datos para esa campaña:
  • En mayores de 65 años en Cataluña, había un vacunado de la gripe por cada uno no vacunado.
  • Fallecieron de COVID 6 vacunados de la gripe por cada un no vacunado que falleció. 
Si la vacunación antigripal no hubiera influido ni positiva ni negativamente en la mortalidad por el COVID-19, lo esperable en Cataluña hubiera sido en torno a 1.899 fallecidos vacunados (una cantidad del mismo orden que en los no vacunados), pero en la realidad fueron 11.835, es decir, 6 veces más fallecidos de los esperados entre los vacunados de la gripe

Este dato es exactamente el mismo que el de la versión final del Informe Barbastro de 30/09/2020, que incorporó un metaanálisis con la siguiente conclusión:

"Los datos dicen que considerando la información aportada por ambos grupos, el riesgo de muerte es casi 6 veces mayor en los vacunados y el resultado es notablemente significativo".

Dos estudios, las mismas vacunas, los mismos resultados. ¿Hay base para seguir investigando...?

Revisando estudio catalán sobre vacuna antigripal y COVID

 

Más de 2 años después de salir a la luz el "Informe Barbastro", un estudio de cohortes sobre la 1ª ola del COVID en Cataluña dirigido por M. Giner concluye:

"We were not able to find a protective role of the immunity conferred by the influenza vaccine on
the outcomes of the COVID-19 infection, as the risk of COVID-19 complications was higher in the
vaccinated than in the non-vaccinated".

El estudio está en inglés. Este era el objetivo:

"Nos propusimos analizar si los pacientes con COVID-19 podrían haberse beneficiado de la vacunación antigripal"

Y esto es lo que se dice en las conclusiones:

"No pudimos encontrar un papel protector de la inmunidad conferida por la vacuna contra la gripe en los resultados de la infección por COVID-19, ya que el riesgo de complicaciones por COVID-19 fue mayor en los vacunados que en los no vacunados".

¡Claro que no pudieron encontrar un papel protector de la vacuna antigripal, porque los resultados del estudio dicen que lo que ocurrió fue todo lo contrario! Estos son los datos crudos "sin cocinar":

  • Fallecidos por COVID-19  NO vacunados de la gripe:    1.899
  • Fallecidos por COVID-19  SI vacunados de la gripe:    11.835

Es decir, el estudio revela que en Cataluña ¡fallecieron por COVID 6 veces más personas vacunadas de la gripe que no vacunadas!

A simple vista, estos datos resultan tan llamativos como lo fueron los del Informe Barbastro, sólo que este es un estudio muchísimo más amplio, ya que incluye a toda la población de Cataluña.

El estudio incluye un enrevesado análisis estadístico que hay que analizar más en profundidad, porque da la impresión de que lo que dicen los datos es mucho más impactante que las tímidas conclusiones del artículo.

Sigue aquí.



¿Se exageró la mortalidad del COVID?

 

El prestigioso investigador John Ioannidis vuelve a afirmarlo en un preprint en el que destaca:

  • En 31 estudios nacionales de seroprevalencia identificados sistemáticamente en la era previa a la vacunación, se estimó que la mediana de la IFR (tasa de mortalidad por infección) del COVID-19 era del 0,035% para las personas de 0 a 59 años y del 0,095% para las de 0 a 69 años.
  • La mediana de IFR fue 0,0003% para los 0-19 años, 0,003% para los 20-29 años, 0,011% para los 30-39 años, 0,035% para los 40-49 años, 0,129% para los 50-59 años y 0,501% para los 60 -69 años.
  • A nivel mundial, la IFR previa a la vacunación puede haber sido tan baja como un 0,03% y un 0,07% para personas de 0 a 59 y de 0 a 69 años, respectivamente.
  • Estas estimaciones de IFR en poblaciones no ancianas son más bajas de lo que sugerían los cálculos anteriores.
Ya Ioannidis había defendido antes en un documento de la OMS que la mortalidad del COVID-19 era similar a la de la gripe, en torno a un 0,27%. Ahora resulta que fue incluso bastante menor, y bajísima en la franja de edad infantil.

John Ioannidis es el autor del aclamado artículo de 2005 "Por qué la mayoría de los hallazgos de investigación publicados son falsos", el documento más descargado de la Public Library of Science.


Linfocitos B de memoria frente a los coronavirus

 Vídeo de María Luisa García Alonso, farmacéutica especialista en Análisis Clínicos:


Resumen de su investigación y su propia experiencia:                                             (gracias a R.O.)

PREGUNTAS Y RESPUESTAS

¿Por qué no me contagio a pesar de los contagios? Porque tengo protección por los linfocitos B de memoria que me dieron otros coronavirus.

¿Por qué tuve PCR positiva y no salen anticuerpos en mis analíticas? Porque el laboratorio solo mide anti-S y yo me he defendido con anticuerpos frente a la proteína N.

¿Por qué me he contagiado a pesar de haberme vacunado? Porque no hay una respuesta real de memoria en los vacunados.

¿Por qué me he contagiado a pesar de haber pasado el COVID? La inmunidad depende de mi situación, puede bajar y volver a infectarme.

He pasado el COVID, ¿Estoy inmunizado? Sí.

Estoy vacunado dos o tres veces ¿Estoy inmunizado? No.

CONCLUSIONES

La mayoría ya tenemos inmunidad de linfocitos T y NK

Nuestra inmunidad actúa preferentemente sobre la proteína N encargada de la replicación viral impidiendo su avance.

Puedes haber pasado la infección y no tener anticuerpos anti-S, pero sí tendrás anticuerpos anti-N aunque no te los midan.

Si has pasado una infección por coronavirus antes de la pandemia, puedes tener inmunidad cruzada protectora.


David Baltimore y el debate sobre el origen del SARS-CoV-2

 

David Baltimore descubrió la enzima transcriptasa inversa, que polimeriza ADN a partir de una plantilla de ARN, y con ella una clase distinta de virus, más tarde llamados retrovirus. Ganó el Nobel en 1975 con 37 años. 

Por esas casualidades del destino, poco después, en 1981, se documentarían los primeros casos de SIDA, que en 1984 se asociarían a un retrovirus nuevo: el VIH...

Pues bien, Baltimore ha puesto sobre la mesa el posible origen sintético de un secuencia del genoma del SARS-CoV-2, declarando en una entrevista realizada y publicada por el Instituto de Tecnología de California:

"Dentro del genoma del SARS-CoV-2 hay una inserción de 12 nucleótidos que es completamente extraña a la clase de virus beta-coronavirus en la que se encuentra el SARS-CoV-2. Hay muchos otros virus en esta clase, y ninguno tiene esta secuencia. La secuencia se denomina sitio de escisión de furina.

Hay otros virus que tienen sitios de escisión de furina, otros coronavirus, aunque no la familia de los beta-coronavirus. Así que los nucleótidos de esta secuencia podrían haber saltado de algún otro virus. Nadie ha identificado un virus que tenga exactamente esta secuencia, pero podría haber venido de algo cercano y luego evolucionado a la secuencia que vemos hoy.

Estoy perfectamente dispuesto a creer que eso sucedió, pero no creo que sea la única forma en que esa secuencia podría haber aparecido. La otra forma es que alguien podría haberlo puesto ahí. No se puede distinguir entre los dos orígenes con solo mirar la secuencia

Cuando vi por primera vez la secuencia del sitio de escisión de furina, como dije, otros coronavirus beta no tienen ese sitio, me pareció una hipótesis razonable que alguien lo había puesto allí. Ahora, no sé si eso es cierto o no, pero sí sé que es una hipótesis que debe tomarse en serio".

Le pregunta el entrevistador: ¿Por qué es importante saber dónde se originó el virus?

"Bueno, creo que queremos saber la vía de generación de nuevos virus altamente infecciosos que podrían causar pandemias porque queremos protegernos de que esto vuelva a suceder. Si sucedió por medios naturales, significa que tenemos que aumentar nuestra vigilancia del entorno natural. Tenemos que tratar de encontrar los anfitriones que proporcionen la capacidad para que el virus cambie su secuencia, para volverse más infeccioso. Esto significaría que debemos mantener la vigilancia en los mercados, en los zoológicos, en los lugares donde los virus pueden saltar de una especie a otra...

Pero si el SARS-CoV-2 surgió por medios artificiales, significa que tenemos que poner mejores defensas alrededor de los laboratorios. No estoy sugiriendo que se divulgó deliberadamente si provino de un laboratorio, pero debemos darnos cuenta de que cualquier cosa que haga un laboratorio puede salir del laboratorio y crear estragos". 

Palabra de David Baltimore...

Claro que el Caltech, el Instituto de Tecnología de California, es la universidad de David Baltimore, así que estamos ante una especie de "autoentrevista", y Baltimore es uno de los grandes popes del sistema biotecnológico vigente, así que...

¿No estará Baltimore poniéndonos un disimulado capote, aparentemente crítico, para que asumamos sin darnos cuenta la versión oficial coronavírica, cuando el SARS-CoV-2 podría no ser más que el Macguffin de esta distopía de ciencia ficción con chinos titulada COVID-19...?

Yo a estas alturas no me fío de nadie, y menos de un nobel norteamericano.